Oxitocina: el apego que nubla el juicio
Finalmente, estaba la oxitocina, la hormona del apego y la conexión. Se libera con los abrazos, el contacto físico y los momentos de intimidad. Me hacía sentir cercana, segura, “en casa” con esa persona.
Pero también aprendí su lado más complejo: la oxitocina puede nublar el juicio. Fortalece el vínculo hasta el punto de hacerte minimizar o ignorar señales de alarma, comportamientos dañinos o límites que deberías proteger.
Me hacía sentir que esa persona era segura no porque lo fuera, sino porque yo estaba profundamente vinculada a ella.